Flashback: Los 4 Fantásticos de la Formula 1
Tenía tiempo que no escribía pero el “Inge” Vizcaino esta de vuelta con la primera columna sobre automovilismo y en particular la Formula 1 (especialmente ahora que el Checo Perez esta dando de que hablar). Si se perdieron su columna anterior esta es la liga.
Era el ya lejano 1986 cuando empecé a observar la Formula Uno. Recuerdo que me llamó la atención un automóvil pintado de negro con letras doradas con la leyenda ‘John Player Especial’. No tenía idea tenia de que era la marca (más tarde me entere qué eran cigarros para gente rica, no como los Marlboro). El automóvil era muy elegante, un Lotus con motor Renault. En mi ignorancia, me sorprendió que el motor fuera de esa marca ya que mi papa tuvo un Renault 18 y sufría problemas de calentamiento cada dos cuadras. Sin embargo, ¡Renault hacía motores de carreras! Lo que desentonaba con el elegante Lotus era el casco amarillo chillón del piloto, un brasileño llamado Ayrton Senna Da Silva.
No hacía falta ser un experto para notar que el tipo del casco amarillo traía mucha prisa. Varias veces salió de la curva con el coche atravesado, se subía a los lomos, apuraba la frenada. Exigía tanto al auto que este parecía inestable y la parte trasera, aún con el enorme alerón, parecía la de un carrito repartidor de paletas a altas velocidades. A pesar de todo, parecía un caos controlado por el personaje del casco amarillo, cuya máxima seguramente era nunca quitar el pie del acelerador.
Pacientemente, seguí observando la carrera para ver si el Lotus con tanto castigo empezaba a quejarse o lo más lógico, que el frágil motor Renault se sobre calentara. Increíblemente, el piloto parecía tener un pacto secreto con el Lotus-Renault que le soporto todos sus excesos durante la carrera.
Animado por ver al tipo del casco amarillo en la siguiente temporada, conseguí el calendario de la F1 para 1987. Cabe mencionar que en aquella época la única forma era comprando algún periódico deportivo como el ESTO o las OVACIONES, con fotos en blanco y negro. Ni soñar con fotos a color en un periódico, como él RECORD de ahora. Creí encontrar la información necesaria en una revista llamada AUTOMUNDO DEPORTIVO que a pesar del nombre, engañosamente era una revista de futbol americano con dos páginas de F1. Tampoco había Internet, por lo que conseguir información técnica de las escuderías era realizar verdadera investigación de campo (había revistas extranjeras de F1 en el Sanborns pero a precios prohibitivos). El motor Renault EF15B V6 del Lotus de Senna era de apenas 1.5 litros de capacidad (del mismo tamaño que el Renault 18 de mi padre). ¡El Renault Turbo de Senna producía 900 HP (por unos 70 HP que producía el de mi padre)! Tanta potencia tenía un precio y el motor duraba únicamente 300km, la distancia que recorre un F1 en una carrera.

Ayrton Senna Lotus 99T con motor Honda (1987)
Empezó la temporada 1987 y el elegante Lotus negro de letras doradas, cambio por un horrible color amarillo con un enorme camello de una joroba, que decía ‘CAMEL’. Nunca supe si el cambio de patrocinador fue para que el nuevo coche amarillo combinara con el casco de Senna o por motivos comerciales. Junto con el cambio de patrocinador, llego un relevo en los motores. El Renault Turbo fue desplazado por un motor Honda V6 turbo. De manera casi inmediata, me quedo claro que el talento de los japoneses era para fabricar motores y no les quedo casi nada para formar pilotos. Lotus, con tal de tener el formidable V6 de Honda, acepto a un japonés como coequipero de Senna, llamado Satoru Nakajima.
Con el inicio de temporada, las diferencias entre Nakajima y Senna se medían casi con calendario. El pobre Nakajima tuvo muchos accidentes. Su mayor virtud era la velocidad con se quitaba el cinturón de seguridad y abandonaba el Lotus después de un accidente, aún con el auto en movimiento, habilidad que seguramente perfecciono con la práctica (Ver video).
En ese entonces la única forma de ver la F1 era a través de IMEVISION (precursor de TV Azteca, no había SKY), que era una televisora paraestatal. IMEVISION organizó la transmisión del Gran Premio de México. Los camarógrafos y directores de cámara mexicanos eran realmente buenos (¡y eso que no tenían la cámara Phantom actual!) y los comentaristas eran un poco pintorescos, principalmente Marco Tolama, un experto en F1. Su único defecto era que realmente se emocionaba al ver el casco amarillo y le quitaba un poco de objetividad al asunto. Esto lo compensaba con atinados comentarios técnicos como el siguiente: “al parecer Senna tuvo un problema de carburación, un pistón rompió el monoblock al salir disparado fuera del motor dañando el carburador”.
Siguiendo toda la temporada, vi que Senna no estaba solo. Existían otros tres pilotos más veteranos, pero realmente buenos. Uno era Nelson Piquet, también brasileño y que era terriblemente rápido (no tanto como Senna), con un extraño dibujo con forma de gota en su casco. Se hizo famoso por sus habilidades pugilísticas en un incidente con el piloto chileno Eliseo Salazar (dar click en la imagen de la derecha) y también por ser tricampeón mundial de F1. En 1986, Piquet realizó uno de los rebases más espectaculares en la historia de la F1 sobre Ayrton Senna en el Gran Premio de Hungría.
Rebase de Nelson Piquet a Ayrton Senna (1986)
Mansell era un piloto Inglés de enorme bigote. Era un verdadero patriota, ya que tenía dibujado en su casco la bandera Inglesa (aunque seguramente por problemas financieros agrego la leyenda ‘Harrods’ en medio de esta). Mansell era casi tan rápido como Senna, pero a diferencia de este, el automóvil no le toleraba sus excesos y era común que volara el motor en plena recta (Ver video), reventar las llantas o rompiera la flecha trasera al salir de pits. A pesar de esto era un competidor formidable y junto con Piquet tenían el mejor automóvil del momento: El Williams FW11 con motor Honda.
El tercer piloto era Alain Prost. Francés de bajo de estatura, nariz prominente y que se las arreglaba para estar despeinado antes de ponerse el casco y después de quitarselo. A diferencia de Nigel, Prost era un corredor táctico, muy rápido y que cuidaba en extremo el automóvil y sus llantas. En los siguientes años se convertiría en el principal rival de Senna a pesar de un estilo completamente diferente al de Senna. Los comentaristas empezaron a llamarles los ‘4 Fantásticos’.
Fue un verdadero privilegio observar estos cuatro pilotos correr juntos. Fue una época inolvidable. Desde entonces han pasado más de 20 años y no he vuelto a ver un grupo de pilotos con tanto talento.

Ayrton Senna, Alain Prost, Nigel Mansell, y Nelson Piquet. Los 4 Fantasticos.



