La ciencia de ser QB en la NFL
Primero que nada tengo que confesar algo que no pensé fuera a pasar. Estoy disfrutando esta temporada de la NFL como lo había hecho en muchos años. Esto puede sonar irrelevante para muchos pero en mi caso no es así. En teoría esta temporada (y las siguientes dos) debían ser mi penitencia por cometer “pecado deportivo” (http://www.morethanjustsports.com/?p=208), así que lo último que debía pasar era que las disfrutara. Debería sufrir al ver juegos competitivos cada semana y no poder seguir a algún equipo en particular pero la realidad no podía ser más opuesta.
Muchos creen que es choro pero me he tomado muy en serio mi castigo y no seguiré a ningún equipo en estos años, en particular ni a Buffalo (antiguo equipo), ni a San Francisco (equipo anterior a Buffalo y nuevo equipo a seguir en unos años). No estoy al pendiente de las ultimas noticias de estos equipos, ni tampoco veo sus partidos, y (para mi sorpresa) ni siquiera me han afectado los resultados que han tenido en estas tres semanas. Simplemente me he enfocado en los juegos que prometen estar reñidos sin buscar un equipo en particular y también he visto los juegos de algunos jugadores/noticias que me llaman la atención. Por ejemplo: el regreso de Michael Vick, el crecimiento de Aaron Rodgers, mi creciente animadversión hacia Mark Sanchez y los Jets, o como por fin queda claro que Dallas apesta (nunca dije que mi odio por Dallas desaparecería, al contrario, es como el América y seguirá creciendo cada día).
Debo decir, por mas payaso que suene, que estoy disfrutando este año como fan del deporte, no de algún equipo en particular. Sé que no me van a creer pero el simple hecho de no enojarte si tu equipo falla en una jugada o pierde, y simplemente sentarte a ver cómo reaccionan los jugadores y que impacto tienen las decisiones de los coaches sin ninguna preferencia, es sumamente entretenido. Así si me gusta ver la NFL y hoy por primera vez en muchos años pude ver un partido completo. No sé que me depara este periodo de transición, ni que tan fácil sea volver a apasionarme por un equipo en particular, pero ya me preocupare en su momento. Por ahora simplemente voy a disfrutar estas “vacaciones”.
Ahora si, al punto. Estas semanas y los diferentes partidos (o mejor dicho, cuartos) que he visto me han ayudado a darme cuenta de algo que ya me había pasado por la cabeza en varias ocasiones… Quarterback en la NFL es la posición más difícil de jugar de todos los deportes.
Aquí están mis argumentos:
1. Es obligatorio ser el líder del equipo
En todos los deportes te puedes encontrar con personas que tienen el don del liderazgo y lo explotan para el bien del equipo. Es algo muy particular que a mi parecer se tiene de nacimiento y se va puliendo con el tiempo. En ningún otro deporte hay una posición que exija específicamente ser el líder del equipo. En ninguno. El Football Americano es un deporte que se centra completamente en el Quarterback (QB). El 95% de las jugadas pasan por las manos del QB. Si bien los corredores y las defensas pueden influir en los resultados de los juegos, al final de cuentas todo se centra a lo que pueden o no hacer los QBs. Por lo mismo, es indispensable que los QBs sean líderes del equipo. Tiene sean capaces de ganarse el respeto y confianza de sus compañeros para poder llegar lejos y ser campeones. Los equipos que no respetan o siguen a sus QBs simplemente no son campeones y generalmente se auto-destruyen.
Si empezamos por el hecho de que poca gente tiene esta cualidad, entonces el universo de potenciales QBs franquicia se reduce al mínimo.
2. Inteligencia aparte de habilidad
El americano se ha vuelto tan complejo que es necesario tener jugadores especializados para diferentes situaciones; un corredor para 3er down, receptores en slot, cornerbacks para formación nickel, etc. Los coaches se han dado cuenta que las circunstancias de cada jugada son las que dictan que es lo que se debe de hacer. A mi gusto, la NFL se ha vuelto reactiva más que proactiva, pero ese es otro punto. Aun con todas estas diferentes situaciones especiales, la única constante siempre es el QB. No importa si es una irrelevante segunda oportunidad en el 1er cuarto o si es tercera y 15 en la yarda 20 del equipo contrario, con 15 segundos por jugar y perdiendo por 4 puntos, en el Super Bowl; los QBs siempre están ahí. Es por esto que los scouts y coaches han incluido en sus procesos de selección (Draft) cuestionarios de aptitudes, exámenes de conocimiento, y múltiples entrevistas y entrenamientos personales. Esto sin dejar de lado toda la investigación que se hace de los “trapos sucios” e historia de los prospectos. Todo entra en la ecuación hoy en día. Si fue mención honorifica en la universidad, si pertenecía a una fraternidad, si fumo o toma, si en la prepa sospechosamente saco 10 en algebra avanzada II sin haber cursado algebra I, o si simplemente su familia y amigos tienen mucha influencia en ellos. Absolutamente toda la información que se pueda obtener se toma en cuenta.
¿Por qué? Porque en la NFL el talento no es suficiente para poder ser el líder de una franquicia. Se requiere de un compromiso mayor, una inteligencia para el juego que les permita analizar lo que pasa en cada momento del juego, que pueda visualizar todas las variantes de cada una de estas situaciones y sobre todo tomar la decisión correcta. La cantidad de información que consumen los QBs durante su carrera profesional es abismal. Pasan horas analizando videos, horas aprendiendo las jugadas y sus múltiples variantes, horas discutiendo con sus coaches, además de horas preparándose físicamente para un deporte brutal que les exige estar atentos el 100% del tiempo de lo contario serán destrozados. Son los primeros en llegar al entrenamiento y los últimos en irse, la mayoría de las veces horas antes y después que el resto de los jugadores. En todas las demás posiciones puedes valerte de habilidad atlética, en la posición de QB simplemente no es suficiente.
Si nuestro universo de prospectos se había reducido a los que son líderes, al agregar este otro requisito, podemos descartar a la gran mayoría.
3. Capacidad de tomar decisiones y manejar la presión
La temporada de la NFL es relativamente corta y cada equipo tiene 16 juegos al año. Todos los equipos juegan 8 en casa y 8 de vista. Si tomamos en cuenta que la temporada regular del Basketball es de 82 juegos y la del Baseball es de 162, la NFL es extremadamente corta. Cada juego cuenta y cada juego puede marcar o definir el resto de la temporada. Si se tiene una mala racha, el equipo prácticamente se despide de todas sus aspiraciones. Por si fuera poco, el sistema de transferencias (agencia libre) de la NFL ha hecho que la misma se vuelta ultra competitiva. Un equipo que gano 4 juegos un año al siguiente puede llegar a la final de conferencia o hasta ser campeón con solo algunos cambios y un poco de suerte (p.e. San Louis Rams en 1999).
Por lo tanto la presión que tienen los QBs por obtener resultados es enorme. No solo está en sus manos la temporada sino que también tienen que mantener la armonía y confianza del equipo en todo momento si quieren aspirar a algo. Cada jugada, cada pase, cada corrida cuenta y las decisiones que toman pueden marcar el rumbo de una franquicia. Agreguemos el hecho de que solamente tienen fracciones de segundo para tomar la mejor decisión posible en cada jugada; si mandarle un paso al jugador X o Y que tiene doble o triple cobertura, si ver para un lado para engañar al linebacker y lanzar para el otro, si correr o salirse del campo cuando salen de la bolsa de protección, etc. Todo lo tienen que hacer en un instante. Si esa presión no fuera suficiente tienen que leer a las defensivas antes de cada jugada, las coberturas, los “blitz”, los movimientos, los duelos, entre muchas otras cosas porque las defensivas hoy en día son más complejas que nunca.
Por si fuera poco, también tienen que controlar el ritmo de juego y estar al tanto del reloj. No hay absolutamente nada que pase en el campo que los QBs no deban de contemplar y tomar la decisión adecuada. Joe Montana y Peyton Manning son los mejores ejemplos de esto. No tenían el mejor brazo ni la mejor habilidad atlética, pero los dos son súper inteligentes y capaces de tomar las decisiones correctas.
Después de esto, nos quedamos con unos cuantos prospectos de QBs para la NFL.
4. La NCAA no tiene casi nada que ver con la NFL
Contrario a lo que pasa en todos los demás deportes, en el Football Americano podemos decir que lo que pasa en el nivel colegial o universitario prácticamente no tiene nada que ver con el profesional. En el basketball puedes detectar a un jugador claramente en la universidad y a veces hasta desde la preparatoria. En el americano no es así, sobre todo hablando de QBs. Un QB que sea súper exitoso en la NCAA no necesariamente va a serlo en la NFL. Les aseguro que la lista de ganadores del Heisman que no tuvieron éxito en la NFL es por lo menos tres veces más larga que la lista de los que si lo tuvieron. Matt Leinart jugó dos campeonatos colegiales con USC y gano uno, además del Heisman. Fue seleccionado por Arizona en la primera ronda del 2006 y hoy en día es el tercer QB de los Houston Texans. El caso opuesto es Tom Brady, jugó en la Universidad de Michigan donde en realidad nunca pudo hacerse del puesto titular de manera indiscutible. Fue seleccionado por los Patriots en la 6ª ronda del 2000 cuando parecía que nadie lo iba a seleccionar (la generación de QB de ese año se consideraba mediocre salvo un par de excepciones). Hoy en día es de los mejores jugadores de la NFL y de la historia, ha jugado en cuatro Super Bowls y ganado tres, además de tener múltiples records.
Mi punto es, aun cuando la NCAA es el semillero de la NFL en cuanto a QBs, la experiencia que ganan jugado en la universidad, en realidad no necesariamente es un indicador del futuro que puede tener un jugador en la NFL. Existen algunas excepciones como Peyton Manning pero honestamente las selecciones de QBs basadas en el éxito que tuvieron como colegiales son un volado. Por lo tanto, el número prospectos de QB franquicia que nos quedan se reducen a uno, dos o tres máximo y eso no todos los años.
Estos son mis argumentos, si aun no están de acuerdo piénsenlo un momento… ¿Creen que haya alguna otra posición que sea más difícil de jugar en el deporte hoy en día? Sinceramente creo que no pero si aun así alguien tiene una opinión diferente es bienvenida.
La ciencia de ser QB en la NFL,





